La finalidad del Reglamento es regular los vertidos de aguas residuales a la red de alcantarillado público, de manera que se proteja dicha red, se garantice la seguridad en la explotación y el mantenimiento, y se alcancen progresivamente los objetivos de calidad fijados para el efluente y el medio hídrico receptor.
Dicho Reglamento clasifica a los usuarios según los volúmenes vertidos y su carga contaminante, estableciendo los requisitos para la obtención del preceptivo permiso de vertido.